Artesanía
El oficio que convierte cada edición de cARTEm en una obra de colección
En nuestro Atelier del Libro, maestros encuadernadores dan forma a facsímiles y libros de lujo mediante procesos artesanales que unen tradición, precisión y excelencia
Libros hechos por manos expertas
Antes de llegar a una biblioteca, cada edición atraviesa un proceso minucioso: selección de materiales, preparación del cuerpo del libro, cosido, tratamiento del lomo, encuadernación, acabados, dorados y revisión final. Cada decisión responde a la naturaleza de la obra y al respeto que exige su legado.
Procesos artesanales
Plegado de páginas
Plegamos cada página con precisión para asegurar una correcta alineación, apertura y continuidad de la obra. Un proceso esencial que prepara el cuerpo del libro y garantiza la armonía de cada pliego.
Cosido a mano
En telar tradicional y con hilo de cáñamo, aporta estructura, resistencia y una apertura cuidada.
Redondeado del lomo
La curvatura del lomo facilita que las páginas se asienten perfectamente cuando el libro está cerrado, protegiéndolas del desgaste y la deformación. Proporciona una superficie más robusta y resistente.
Elaboración de tapas
Seleccionamos piel de cabra y la rebajamos con precisión mediante la chifla, afinando las zonas más delicadas para lograr una cubierta flexible, suave y elegante.
Trabajamos los nervios del lomo con precisión artesanal para aportar estructura, relieve y carácter a la encuadernación. Un detalle clásico que refuerza el volumen de la tapa.
Gofrado de tapas
Gofrado sobre las tapas con presión, creando relieves que aportan profundidad, carácter y elegancia a la cubierta.
Escartivana de páginas
Esta técnica permite que la obra se despliegue con naturalidad, protegiendo el lomo y preservando la integridad de cada página.
Tejuelos dorados
Doramos los tejuelos, aplicando calor y presión para fijar la pelicula dorada sobre el lomo. Un detalle noble y luminoso que identifica la obra y realza la elegancia de cada encuadernación.
Prensado final del libro
Prensamos cada volumen tras la encuadernación para asentar su estructura, fijar los materiales y asegurar un acabado firme y uniforme. Durante el secado, el libro adquiere estabilidad, equilibrio y la presencia final de una verdadera pieza artesanal.